Breve reseña histórica del cantón de Atenas
En la época precolombina, el cantón de Atenas estuvo habitado por los huetares, quienes provenían de las selvas tropicales del Amazonas y del Orinoco. Era común ver agrupadas varias familias indígenas en ranchos de forma cónica, situados en los alrededores de los ríos Grande, Cacao y Cajón.
Durante la conquista, Atenas fue dominio del cacique Garabito. Las agrupaciones indígenas que se encontraban en nuestro cantón le servían fielmente.
En 1561, el capitán Antonio Álvarez Pereira, quien había incursionado al interior del país bajo las órdenes del conquistador Juan de Cavallón, explora la región aledaña al valle del Río Grande y las faldas del Monte del Aguacate, convirtiéndose de esta manera en el primer conquistador que recorrió tierras atenienses.
Durante la colonia, la zona de Atenas pasó desapercibida para los españoles, quienes no fundaron pueblo alguno en el lugar. Las pocas menciones que se hicieron giraron en torno al Camino Real o “camino de mulas”, como se le conoció y, posteriormente, a las minas de oro que se hallaron en el Monte del Aguacate.
El primer nombre con el que se empezó a citar el cantón fue con el de “Río Grande”, por su cercanía con esta fuente hidrográfica, que lo rodea en un 60% de su territorio. Así consta en los diferentes Índices de Protocolos de la época.
Los primeros pobladores del cantón de Atenas lo constituyeron un grupo de campesinos que provenían de las villas de La Lajuela (Alajuela), Cubujuquí (Heredia), la Villita de la Boca del Monte (San José) y Cartago. Todo ello empezó a tomar auge a partir de 1788, año en que se menciona el lugar conocido como Sabana Larga, el segundo nombre como se le empezó a conocer al cantón.
En 1833, los vecinos de Sabana Larga solicitaron permiso para construir una pequeña ermita en ese lugar, comprometiéndose además a ceder un terreno para instalar una caballería, en beneficio de aquellos otros interesados en radicarse en la región. Fue mediante el decreto XV del 8 de mayo de 1833 que se da la autorización para erigir la obra, debiendo para ello obtener la licencia eclesiástica necesaria. En este precepto legal se le da el nombre de Atenas a la nueva población y se dispone que, cuando haya mil habitantes, se les concederá la potestad de tener su propia municipalidad. Mientras tanto, tendrían que someterse en lo civil y religioso a Alajuela.
Por consiguiente, el primer sitio donde se pensó establecer la población fue en Sabana Larga. No obstante, al ser destruida en parte la montaña, provocando una disminución de las aguas en el lugar, aunado a lo irregular del terreno, los pobladores decidieron trasladarse a las cercanías del punto geográfico llamado “Poza Azul”, que contaba con mayor abundancia del elemento acuífero, así como una topografía más plana. Esto aconteció en 1834.
Los primeros auxilios religiosos fueron recibidos de Alajuela hasta 1844, año en que se constituyó el curato. El 24 de octubre de 1836 se consagró la primera ermita. Ya para 1846 la parroquia de Atenas fue erigida como tal, dedicada al arcángel San Rafael.
Cuando en 1843 surgió un camino de cascote de piedra que llegó a conocerse como “camino de carretas”, Atenas comenzó su desarrollo como uno de los tantos sesteos, donde se suministraba alimento y albergue a los carreteros de esa época y a sus bueyes, que transportaban el grano de oro, así como otros productos y mercancías. Estos sesteos o lugares de descanso para los boyeros, se encontraban localizados en Las Animas (al este de La Garita), al oeste de la quebrada Poza Azul, en el sitio denominado “La Casa de la Nación” en el lugar conocido como la Boca (actualmente Barrio Jesús) y en Desmonte.
En 1865, un grupo de atenienses solicitó al Congreso Nacional que se elevara la población al rango de villa. Argumentaban que otros pueblos con menos progreso y recursos ya ostentaban esta categoría y que Atenas contaba con los elementos necesarios para ser reconocida con este título.
Su petición fue escuchada y el 27 de octubre de 1865 se le otorgó el ansiado título de villa a la población. No es sino hasta el del 7 de agosto de 1868, durante el gobierno de don José María Castro Madriz, que mediante resolución XXX Atenas se erige como cantón. Posteriormente, el 24 de julio de 1918, por decreto N.° 28, se le da el título de ciudad a Atenas, durante la gestión de don Federico Tinoco, en vista del notable desarrollo económico y progreso.
Autor: Eladio Alonso Valerio Madriz (extractos de su libro “Historias de mi tierra: Atenas”).

Cortesía de Grupo Atenas, Costa Rica